Dieciséis años después de tocar el cielo en Johannesburgo, la selección española de fútbol ha vuelto a conquistar el planeta. En una final dramática y disputada de principio a fin en el MetLife Stadium, un solitario gol de Ferran Torres en el primer minuto del tiempo suplementario bastó para que el combinado de Luis de la Fuente derrotara 1-0 a la Argentina de Lionel Messi, consagrándose campeona de la Copa del Mundo 2026.
No fue fácil ya que era una final en la que Argentina no quería dejar a España ganar y la roja siendo buenos jugadores tenían muchas cosas en contra pero hicieron gala del coraje español y lograron una nueva alegría como ya lo lograron en 2010.
El planteamiento inicial de ambos técnicos denotó un profundo respeto mutuo. España, fiel a su estilo dinámico, se adueñó del balón comandada por Rodri y Fabián en la medular, intentando desequilibrar con la verticalidad de Lamine Yamal y Álex Baena por los costados. Por su parte, Lionel Scaloni tejió una sólida telaraña defensiva repleta de variantes con Rodrigo De Paul y Gonzalo Montiel como novedades en el once titular.
Apenas arrancaba el primer período de la prórroga cuando el destino dictó sentencia. En el primer minuto del añadido, Ferran Torres cazó un balón providencial dentro del área para batir la portería argentina y sellar el 1-0 definitivo. Un gol que vale un campeonato y que desató la locura de los 47 millones de españoles. Todo podría haber cambiado a empate de nuevo en muchas ocasiones pero el talismán alavés, Unai Simón, logró parar cada ocasión de los argentinos que se vuelven a casa siendo subcampeones y esperando otras ocasiones.
En el momento de redactar esta crónica, se escucha a muchas personas pitar el claxon y cantar felices… “Que viva España”.
